Alternativas para la depresión

La depresión es un trastorno psicológico que ha ido en aumento, al punto que algunos autores,  denominan la época actual como la “época de la depresión”, al igual que se llamó la “época de la histeria”, en tiempos de Sigmund Freud.


Es un padecimiento que tiene mayor prevalencia en mujeres en proporción de 1.6  a 2.4 mujeres por cada hombre, entre las posibles explicaciones para ello, se ha encontrado desde la forma mas abierta de expresión de la sintomatología por las mujeres hasta la susceptibilidad biológica (genética y endocrina), así como los factores psicosociales.

En relación a la edad, es verdad  que el riesgo de padecerla aumenta con la edad, sin embargo en la actualidad sabemos que este trastorno afecta tanto a niños, adolescentes y adultos, aunque en proporciones diferentes.

La gente en común utiliza el término, para describir una variedad de condiciones o situaciones: “ando de humor bajo” “traigo las pilas bajas” “no veo la salida” , en otras ocasiones la describe como reacción a un evento, lugar o persona “esto me deprime” “que deprimente está aquí” “tú me deprimes”, etc.

Para referirnos a la depresión de manera clínica, diremos que es un patrón de síntomas que pueden agruparse en cuatro tipos:

Afectivos como humor bajo, tristeza, desánimo; Cognitivos como pensamientos negativos de sí mismo, del mundo y acerca del futuro, baja estima, desesperanza y remordimiento;

Conductuales como retirada de actividades sociales, reducción de las conductas habituales, lentitud psicomotora, etc.; y síntomas físicos como los relativos al apetito y peso, problemas de sueño, falta de energía, entre otros.

Estos síntomas varían en cuanto a la preponderancia de unos sobre otros, por ello cada persona deprimida puede tener síntomas diferentes de otra, incluso hay casos en los que existe una “depresión enmascarada”, cuando  determinados síntomas, generalmente de índole psicosomática (molestias físicas, sin que se demuestre una razón para su existencia), pueden estar reflejando una depresión.

Es frecuente que este trastorno no sea detectado oportunamente, los episodios depresivos mas frecuentes son los ligeros o moderados,  y sólo se busca ayuda profesional cuando el cuadro ya es severo en la mayoría de los casos, los síntomas son tan evidentes que están afectando sobremanera a la persona en todos los aspectos de su vida,  lo que hace mas difícil su manejo

Con el fin de ofrecer un tratamiento útil para este tipo de problemas, se han implementado estrategias psicológicas, que han mostrado su  eficacia por sí solas o bien, como complemento de la terapia farmacológica.

Una de ellas es la Terapia Cognitiva de la Depresión, que fue desarrollada por Aarón Beck, a finales de los años cincuenta, y fue diseñada específicamente para manejar este trastorno, aunque a la fecha abarca muchos otros ámbitos, en ella se concibe a la depresión en términos de pensamientos negativos, debidos a ciertos esquemas depresógenos y a errores lógicos en el procesamiento de la información.

“Soy mucho peor estudiante que Ramón”  “he fracasado como padre”, “soy un inútil”, 
“Estoy seguro que voy a hacerlo mal” “la vida siempre ha sido injusta conmigo”,

Estos son ejemplos de pensamientos  negativos que generalmente presentan las personas deprimidas. Una persona no deprimida podría, ocasionalmente presentarlos pero la diferencia es que los desecharía rápidamente de su mente, la persona deprimida los tiene todo el tiempo, cada vez que piensa acerca de su propia valía o capacidad o de lo que termina por concluir de sus vida, muchos de estos pensamientos están basados en errores  y malinterpretaciones, usted puede ayudarse probando sus pensamientos para ver si están basados en algo real, o son sólo por su percepción distorsionada, así puede evitar alterarse con cada experiencia   que a primera vista parezca desagradable.

Otra forma de ayudarse es aprendiendo a reconocer estos pensamientos negativos y comprendiendo por qué son ilógicos e incorrectos, de otra manera si sigue dando vuelo a los pensamientos negativos, todo lo interpretará de esa manera y tenderá más a darse por vencido, y todo lo parecerá sin esperanza, percibiéndose como un fracasado, lo cual aumentara su depresión, haciendo un círculo vicioso que es preciso romper.

Si usted ha notado algún cambio en la forma en que interpreta los eventos o acontecimientos de su vida,  y estas interpretaciones son negativas, si ha estado evitando  personas o situaciones (aislarse) o a dejado de hacer cosas que anteriormente eran agradables para usted,  es probable que este padeciendo de depresión, aunque sea de manera leve, pero recuerde que si  se atiende ahora tal vez evitará que se convierta en una depresión mayor.

Si esta interesado en este tema  o alguno parecido, comuníquese con  Psic. Rosa Félix Uribe. Maestría en Modificación de Conducta .U.N.E.D mail: rosy_felix@hotmail.com

Domicilio Centro Medico del Rio, Reforma 273 Sur 2º. Piso bloque E-6, tel (662) 2173513.